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La Blefaritis es una inflamación de los párpados, relativamente común, y generalmente permanente, pudiendo su severidad cambiar con el tiempo, como así también los síntomas, que pueden desapa- recer durante meses o años. La blefaritis puede controlarse mediante la limpieza cuidadosa de los ojos con desengrasantes sua- ves medicinales, durante los periodos sintomáticos. En ocasiones, y dependiendo de la etiología, será necesario el agregado de medicación.
Hay dos causas principales de blefaritis: Las bacterianas (generalmente por estafilococos) y las seborreicas. La blefaritis bacteriana por estafilococo normalmente empieza en la niñez, persistiendo a lo largo de la juventud y madurez. Los síntomas comúnmente incluyen la secreción y costras amarillentas en las pestañas, y enrojecimiento del margen de los párpados junto con perdida de pestañas. La blefaritis seborreica es secundaria a la hiperfunción de glándulas sebáceas del borde palpebral que causan el aumento de grasitud y costras en los márgenes del párpado, lo que facilita el desa- rrollo de algunos gérmenes, especialmente hongos, cuyas toxinas son las causantes del enrojeci- miento y el prurito. La Seborrea puede ser parte de un desorden local, o estar asociados a tras- tornos hormonales, nutricionales, o deficiencias del estado clínico general. Es de destacar, que ambas formas de blefaritis pueden ser favorecidas por la presencia de aste- nopías o vicios de refracción. El tratamiento adecuado a cada caso, debe ser indicado por su oftalmólogo.
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